miércoles, 18 de abril de 2012

EL TUTOR Y LA FAMILIA ANTE LA GRAN PANTALLA



Me parece interesante el trabajo que tiene tanto el tutor, como la familia ante "la gran pantalla", y especialmente ante la televisión.

El uso de la televisión en la escuela sirve como un medio que los alumnos pueden utilizar, tanto en el aula, como fuera de ella, pues todos sabemos que la televisión forma parte de la vida cotidiana y es un medio de comunicación que se encuentra al alcance de todos, y que ejerce una gran influencia sobre todos aquéllos que lo utilizan (independientemente de cuál sea su fin).

Gracias a la televisión, el niño desarrolla su imaginación, habilidades sociales y capacidades cognitivas, aparte, claro está, que con sus actividades diarias. Así, el aprendizaje se basa en la experiencia (tanto aprendizaje cognoscitivo, como por observación).

El aprendizaje por observación puede llevarse a cabo con la utilización de la televisión, a través de la influencia de la familia, los amigos, los medios de comunicación...

Del mismo modo, se desarrolla la curiosidad en el niño, ya que hay un interés por descubrir, explorar y crear cosas nuevas. Son muchas las ocasiones en las que los niños piden respuestas e información sobre temas en concreto, y es curioso cómo los adultos en ocasiones no saben cómo ni de qué manera responderlos. Ante esto, muchos adultos recurren al uso de la televisión, algún programa, serie...               

En numerosos estudios se ha comprobado que los niños prefieren realizar actividades activas y que son los padres los que les incitan a ver la televisión, al sedentarismo, pues prefieren tener a su hijo controlado en casa, que dejarlo jugar en la calle expuesto a múltiples peligros como los coches, perderse...
Desde esta perspectiva, surge la televisión educativa, cuya finalidad es promover valores adecuados en los niños, enseñarles e informarles. Este tipo de televisión, surgió en los años 60, aunque su auge se dio en los 80.
                               
Ante este tema, se pueden obtener diversas conclusiones como que los niños son los mayores consumidores de televisión, y que debido a esto, es necesario que sepamos enseñarles a hacer un uso correcto.

Desde mi punto de vista, la televisión educa, siempre y cuando el tipo de programa que se visualice sea educativo (Barrio Sésamo, Caillou, Pocoyó...) y lo hace tanto para bien, como para mal. De cara a un futuro y como futuros docentes, tenemos que tener en cuenta que para comprender mejor a nuestros alumnos, es necesario que sepamos qué tipo de programas, series, dibujos animados, etc. ven nuestros alumnos, y de ese modo, entenderemos su forma de actuar e incluso de pensar. También hay que tener en cuenta que los niños pasan demasiadas horas frente al televisor y la mayoría pueden acceder a cualquier contenido no adecuado o poco educativo. 

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